Además de transitar por el circuito del aprendizaje una y otra vez desde libros, talleres, cursos y apuntes, para mí la mejor forma de aprender es desde el ejemplo. Y aquí es donde aparece mi Yoda particular, mi maestro Paco Yuste: a Paco le gusta decir que él no enseña, que él siembra y que cada uno de sus alumnos decide cómo cuidar (o no) sus semillas… y recoge –aprende- en consecuencia.
Me encanta esa forma de vivir el aprendizaje (que no la enseñanza) desde la responsabilidad y el compromiso del propio aprendiz. Desde este prisma ya no es tan importante lo que el maestro dice… sino lo que hace. En palabras de Einstein…
“Dar ejemplo no es la principal forma de influir sobre los demás; es la única manera”
Te invito a que dediques unos minutos a este trozo de la peli de la Guerra de las Galaxias. Seguro que la has visto mil veces, lo sé. Te animo a que esta vez la veas con unas gafas diferentes… y tomes nota de lo que es un maestro. Confía… y verás cómo merece la pena.
Yoda limpia y vacía… antes de llenar.
Yoda hace a a cada momento lo que toca… aquí y ahora.
Yoda hace… no lo intenta.
Yoda pregunta… y no da respuestas.
Yoda confronta tus creencias… sin imponerte las suyas.
Yoda te ofrece nuevos paradigmas como una bandeja de canapés… que puedes elegir coger o no.
Yoda acaba… lo que empieza.
Consideramos a Yoda un maestro por lo que dice… que está alineado con lo que hace. Por eso tú te lo crees. Porque no te sabe a palabrería ni a demagogia. Porque no te huele a humo ni a pose. Por eso poco a poco dejas de cuestionarlo… a pesar de tus viejas creencias totalmente contrarias a sus planteamientos. Yoda es un maestro porque no vence… te convence.
Eso es lo que hace mi particular maestro “Y”: mi maestro Yuste. Paco habla poco y escucha mucho. Riega sus silencios con algunas perlas que entiendes muchos meses después de haberlas oído por primera vez. Al principio no te enteras, luego te lo vas planteando, sufres el choque con tu antigua forma de pensar… y después, sólo después, encuentras el ejemplo de lo dicho en sus actos, en el tiempo que has compartido con él. Y entonces, sí, compras. APRENDES.
Lo siento: tengo una mala noticia. ¿Lo estás viendo? Así es, comprar una idea y aprenderla es… sólo DESCUBRIR. Y ya sabemos que la vida es CONSTRUIR. La buena noticia es que al menos ya has pillado la idea… y que ese descubrimiento puede ser la primera piedra de la construcción J.
Volviendo al meollo de la cuestión: lo que yo le pido a un guía o mentor… el ingrediente indispensable para aprender de y con él es la coherencia de mi maestro.
Y tú… ¿Qué le pides a tus maestros?
¿Qué maestros has tenido que te hayan dejado una huella especial? ¿Qué tenían de especial?

Paco Yuste en el Curso de IE para niños en Lepe
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